Archivo mensual: marzo 2011

Caza a la espía (Fair Game)

                                                      Fuente: decine21

 

País: EE.UU.
Dirección: Doug Liman
Intérpretes: Naomi Watts, Sean Penn, Ty Burrell, Sam Shepard, Bruce McGill, Noah Emmerich, Brooke Smith, David DenmanArgumento: Joseph Wilson (libro “The Politics of Truth”), Valerie Plame (libro “Fair Game”)
Público apropiado: Jóvenes
Género: Biográfico, Thriller, Drama
Contenidos: Acción 1, Amor 2, Lágrimas 2, Risas 0, Sexo 0, Violencia 0
Una historia basada en hechos reales, que provocaron un buen revuelo en la opinión pública mundial, y más específicamente entre la estadounidense. La agente de la CIA Valerie Plame quedó literalmente “quemada”, al filtrar a la prensa un alto cargo de la administración Bush su actividad encubierta. La idea era anular al esposo de Plame, que había publicado un artículo cuestionando las razones que esgrimía la Casa Blanca para invadir Irak.

Resulta curioso constatar que si Paul Greengrass pasó de filmes basados en hechos reales como Domingo sangriento a la saga de espías ficticios Bourne, Doug Liman ha seguido el proceso contrario, de El caso Bourne ha dado el salto a una historia real, Caza a la espía, que maneja con la misma trepidante emoción que supo conceder al film mentado. Su uso de la cámara en mano es efectivo, pues subraya los modos torcidos de proceder de unos y otros, o la duda de cómo acabarán discurriendo las cosas.

El cineasta sabe conjugar la trama política -las famosas armas de destrucción masiva en Irak, los modos de operar la CIA y la Casa Blanca- con el drama personal que afecta a mujer y marido. Estos están interpretados con enorme talento por Naomi Watts y Sean Penn, pues saben hacer que casen los momentos de gran entereza y control de la situación, con aquellos en que se ven superados por los acontecimientos. El amor a la familia y al propio país, y la verdad como guía en el propio actuar, son los grandes temas propuestos, donde a veces se producen conflictos de intereses.
 

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Bright Star*

  Fuente: decine21

Año de producción: 2009
País: Australia, Francia, Reino Unido
Dirección: Jane Campion
Intérpretes: Abbie Cornish, Ben Whishaw, Paul Schneider, Kerry Fox, Edie Martin, Thomas Sangster, Claudie Blakley, Gerard Monaco
Duración: 119 min.
Público apropiado: Jóvenes
Género: Biográfico, Drama, Romántico
Contenidos: Acción 0, Amor 4, Lágrimas 2, Risas 1, Sexo 0, Violencia 0   [de 0 a 4]
 Amor apasionado, romántico, espiritual, total, que lleva a tener al amado en la cabeza las 24 horas del día. Donde la distinta sensibilidad no impide el deseo de comunión, y donde lo principal no es consumar el amor físicamente, cuanto antes. Este tipo de amor es el que unió al genial poeta inglés del siglo XIX John Keats con Fanny Brawne, una joven brillante, que vive una vida apacible de alterne y bordados de costura junto a su madre viuda y sus dos hermanos pequeños, como si de una auténtica heroína de Jane Austen se tratara. De una relación inicial donde se marcan más las diferencias -el alma de artista de él frente a la mente pragmática y ajena a la poesía de ella-, acentuadas por la amistad de Keats con Charles Brown, quien desprecia sin disimulos a Brawne, se pasará a un progresivo acercamiento. A Keats le agrada la familia de Fanny, y los esfuerzos de ella por crecer en aprecio por la poesía; y a la joven incansablemente enamorada le conmueven los cuidados de John a su hermano enfermo. Cuando los sentimientos mutuos se clarifican, también parecen más imponentes los obstáculos para un posible matrimonio: él no es un escritor reconocido, sin posición social le carcomen las deudas y su salud es quebradiza.

La directora neozelandesa Jane Campion, que describió muy gráficamente unos amores decimonónicos en El piano, aborda aquí una historia romántica de corte visual parecido -vestuario y fotografía aproximan uno y otro film-, pero con enfoque moral completamente diverso. Coinciden las películas en la pasión, pero en Bright Star hay fidelidad amorosa, atención a la conciencia, respeto al otro. Y esto concede al amor de Keats y Brawne un aura hermosa, que hasta supera las limitaciones de una Campion algo reiterativa, que en cierto momento se estanca -cansa un poco, por ejemplo, el Brown burlón-, aunque sea para abundar en ese amor grande que no sabe de obstáculos.

La pareja protagonista -Abbie Cornish, Ben Whishaw-, poco conocidos, están muy bien, así como los otros actores, que en sus pequeños papeles -hermanos, madre, amigo…- componen su atractivo cortejo. La directora hace un uso razonable y hermoso de las poesías de Keats, incluida la que acompaña a los títulos de crédito finales, que resulta obligatorio escuchar en su lengua original.


SALT*

Fuente: decine21.com

Año de producción: 2010
País: EE.UU.
Dirección: Phillip Noyce
Intérpretes: Angelina Jolie, Liev Schreiber, Chiwetel Ejiofor, Zoe Lister Jones, Yara Shahidi, Gaius Charles, Victor Slezak, Corey Stoll
Duración: 100 min.
Género: Acción, Thriller

Evelyn Salt es una de las más eficaces agentes de la CIA, pero ha encontrado la felicidad en el matrimonio, y querría por ello un destino tranquilo entre papeles en vez de trabajo de campo. En éstas la reclaman para un interrogatorio rutinario a un desertor de los servicios secretos rusos. El tipo desvela un complot de agentes soviéticos “durmientes”, planificado durante la guerra fría, cuyo primer paso sería el asesinato del presidente ruso durante el funeral del recién fallecido vicepresidente de los Estados Unidos; lo más escalofriante de su historia es que Salt sería uno de esos agentes durmientes.

Adrenalítico thriller dirigido por Philip Noyce, todo un especialista en películas de la CIA, suyas son dos entregas de la saga de Jack Ryan –Juego de patriotas y Peligro inminente– y la adaptación de la novela de Graham Greene El americano impasible. Aquí entrega un film con final que apunta a nueva entrega, de ritmo endiablo y bastante increíble -su punto de partida recuerda un poco a Nikita (1990)-, pero que una vez aceptada la convención de su inverosimilitud a lo 24 y su estilo cómic, se disfruta intensamente. El director australiano sabe rodar bien las asombrosas escenas de acción, y juega bien la carta de la ambigüedad acerca de quién es y qué quiere realmente Salt, creando una atmósfera desasosegante, de alucinante conspiración donde nada es lo que parece.
Angelina Jolie se luce como heroína de acción, y sabe insuflar humanidad a su personaje en las escenas dramáticas, donde vamos conociendo su pasado y motivaciones. Encuentra buenos compañeros de reparto en Liev Schreiber y Chiwetel Ejiofor.

London River

London River calificación Buena

Año de producción: 2009

País: Argelia, Francia, Reino Unido

Dirección: Rachid Bouchareb

Intérpretes: Brenda Blethyn, Sotigui Kouyaté, Roschdy Zem, Sami Bouajila

Guión: Rachid Bouchareb

Música: Armand Amar

Fotografía: Jérôme Alméras

Distribuye en Cine: Vértigo

Duración: 87 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Drama

Contenidos: Acción 0, Amor 3, Lágrimas 2, Risas 0, Sexo 0, Violencia 0   [de 0 a 4]

Contenida película sobre las tribulaciones de las víctimas de actos terroristas. Rachid Bouchareb, ha escogido como marco de su historia los atentados de radicales islámicos en Londres, el 7 de julio de 2005. Allí Elisabeth busca desesperadamente a su hija Jane, de la que no ha vuelto a saber tras los terribles sucesos. Lo mismo hace Ousmane, africano subsahariano afincado en Francia, que ignora el paradero de su hijo Alí. Sus respectivas búsquedas se cruzan, por una foto compartida de los dos desaparecidos. Se enteran entonces de que Jane y Alí vivían juntos, estudiaban árabe, frecuentaban la mezquita. Esto produce un rechazo de Elisabeth hacia Ousmane, que sospecha que Alí puede haber sido una horrible influencia en la vida de su hija. Ya no sólo planea el miedo a que se confirme la muerte de uno y otra, sino su posible implicación en los actos terroristas.

Frente a la complejidad del guión de Days of Glory, el anterior film de Bouracheb, aquí el cineasta ha optado por una estructura sencilla, más bien previsible. Su mérito es un buen control de los elementos, que le permite pintar bien la angustia y la esperanza de sus personajes, bien encarnados por Brenda BlethynSotigui Kouyaté, este último premiado como mejor actor en el Festival de Berlín. Resultan naturales y comprensibles los sentimientos mutuos -deseos de ayudar, desconfianza ante lo desconocido, frustración por no poder generar la desea confianza, triste esperanza…-, se pintan levemente las circunstancias personales -ella es viuda, su marido militar murió en la guerra de las Malvinas, tiene una pequeña granja, es cristiana de domingo; él trabaja como guardia forestal, y dejó a la familia atrás en África, reza a Alá-, y al final el film tiene algo siempre agradecible: autenticidad.


Good bye, Lenin

 

Año de producción: 2003

País: Alemania

Dirección: Wolfgang Becker

Intérpretes: Daniel Brühl, Katrin Sass, Maria Simon, Chulpan Khamatova, Florian Lukas, Alexandre Beyer, Burghart Klaußner

Duración: 118 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Comedia

Contenidos: Acción 1, Amor 3, Lágrimas 1, Risas 2, Sexo 1, Violencia 0 [de 0 a 4]

 El comunismo se derrumba, el muro que divide Berlín se viene abajo. Pero algunos no se enteran. Es el caso de Christiane Kerner, una mujer comunista de Alemania del Este. Poco antes de semejante vuelvo político y social, cayó en coma. Y unos meses después, sin saber por qué, Christiane recupera el conocimiento. Su joven hijo Alex sabe que debe evitar a su madre cualquier sobresalto, pues podría suponer una recaída. Sabiendo que ella es una comunista convencida, decide ocultarle los cambios ocurridos esos meses. Como Christiane debe guardar cama, mantendrá a toda costa la ficción de que las cosas siguen como antes, incluso con nuevos logros del paraíso socialista. Pero claro, resulta difícil conseguir productos que ya no se fabrican, y que han sido sustituidos por marcas procedentes del mundo capitalista; y los telediarios y programas televisivos son muy diferentes a los de antaño.

 

El director alemán Wolfgang Becker articula una difícil tragicomedia. Y hace auténticos ejercicios de equilibrista para no derivar en la farsa pura y dura, terreno por el que fácilmente podía haber transitado. De este modo hay bromas, sí, como la del enorme cartelón de Coca Cola, pero se evita convertir el film en una sucesión de chistes más o menos fáciles. Porque la película tiene un contrapunto dramático: el padre ausente, que huyó a Occidente, una sombra a la que madre e hijo tienen que enfrentarse tarde o temprano (la hermana ya se cruzó con él, en una de las escenas más tristes del film); así, la reunificación alemana se convierte en metáfora del reencuentro familiar. El film nos habla además de la necesidad de aceptar la verdad de los hechos, frente a la tentación de refugiarnos en fantasías que al final acaban pasando factura.


Guerra y paz

Año de producción: 1956

País: EE.UU., Italia

Dirección: King Vidor

Intérpretes: Audrey Hepburn, Henry Fonda, Mel Ferrer, Vittorio Gassman, Herbert Lom, Oskar Homolka, Anita Ekberg, Dantine Helmut, Tullio Carminati, Barry Jones

Argumento: Leo Tolstoy (novela)

Duración: 205 min.

Público apropiado: Jóvenes-adultos

Género: Drama, Histórico

Contenidos: Acción 2, Amor 3, Lágrimas 2, Risas 0, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Cuenta la historia de tres familias rusas que se ven relacionadas durante los primeros años del siglo XIX. Basada en la genial novela de León Tolstoi, del mismo título. El auge y la decadencia de la aristocracia rusa, que sirve para retratar de un modo fiel y conciso la compleja alma rusa. El desarrollo de la historia se combina con las guerras napoleónicas, que finalizarán con el desastre de la campaña rusa.

 Una excelente película épica, dirigida por un experto en grandes producciones, como es King Vidor. Otras de sus películas son Y el mundo marcha (1928), una de las cumbres del cine mudo, Duelo al sol (1946), o El manantial (1949). En Guerra y paz se pone de manifiesto la enorme coherencia y la unidad estilística de Vidor. Una película épica imprescindible, que cuenta con un reparto de lujo, con unas grandiosas y espectaculares escenas bélicas. De las que han convertido al cine en el mayor vehículo de entretenimiento de este siglo.


El show de Truman

Año de producción: 1998

País: EE.UU.

Dirección: Peter Weir

Intérpretes: Jim Carrey, Laura Linney, Ed Harris, Natascha McElhone, Noah Emmerich, Holland Taylor, Peter Krause, Sam Kitchin, Paul Giamatti, Heidi Schanz, Ted RaymondGuión: Andrew Niccol

Duración: 110 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Drama

Contenidos: Acción 1, Amor 3, Lágrimas 2, Risas 2, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Truman Burbank es un tipo felizmente casado, que vive en una idílica ciudad, de calles limpias y bien iluminadas. Lo que no sabe es que, desde que nació, su vida forma parte de un “show” televisivo que se retransmite en directo las 24 horas del día. 1.700 millones de personas de 220 países distintos siguen sus andanzas con pasión. Todos los personajes que conviven con él, incluida su esposa, son actores. Pero Truman está a punto de descubrir que su vida no es lo que parece.

Estupenda película del australiano Peter Weir, con guión de Andrew Niccol (que escribió y dirigió la interesante Gattaca). Perfecta la mezcla de drama, fantasía y comedia. El film reflexiona sobre los excesos televisivos con un caso extremo: el de un “reality show” del que el propio interesado no sabe que forma parte. Dirige el programa televisivo un tipo llamado Christof, que maneja a Truman como si fuera un “dios”, decidiendo el modo en que debe transcurrir su vida.

Atentos al trabajo de Jim Carrey, ganador de un Globo de Oro. Demuestra que puede moverse perfectamente en un papel dramático. Otro actor excepcional, que ha sido candidato al Oscar, es Ed Harris: él es el creador de “show” televisivo.