Archivo mensual: junio 2011

De dioses y hombres

Fuente: almudi.org

Año de producción: 2010

País: Francia

Dirección: Xavier Beauvois

Intérpretes: Jean-Marie Frin, Jacques Herlin, Philippe Laudenbach, Michael Lonsdale, Xavier Maly, Loïc Pichon, Olivier Rabourdin, Lambert Wilson

Guión: Xavier Beauvois, Etienne Comar

Fotografía: Caroline Champetier

Duración: 120 min.

Género: Histórico, Drama

Contenidos: —

 

Siempre queda el amor

Un monasterio en las montañas del Magreb en los años noventa. Ocho monjes cistercienses viven en perfecta armonía con la población musulmana. Un grupo de fundamentalistas islámicos asesina a un equipo de trabajadores extranjeros y el pánico se apodera de la región. El ejército ofrece protección a los monjes, pero estos la rechazan. ¿Qué deben hacer? ¿Irse, quedarse? A pesar de la creciente amenaza, empiezan a darse cuenta de que no tienen elección y deben quedarse, pase lo que pase. Se debaten entre el amor de Cristo que les ha llevado hasta allí, la lealtad que deben a la población civil cuya vida peligraría si se fueran, y un elemental instinto de supervivencia. La película se basa a grandes rasgos en la vida de los monjes cistercienses del Tibhirine, en Argelia, desde el año 1993 hasta su secuestro y asesinato en 1996.

El francés Xavier Beauvois entrega una obra auténtica, sincera, emocionante. Sin trampa ni cartón, con un ‘tempo’ prodigioso, desde su primer tramo en que pone todas las piezas de la trama sobre el tablero. No hay espacio para el edulcoramiento, ni para poner el énfasis en ciertas facetas de la vida del monje, obviando otras por las razones que fueren. Vemos reflejado bien su día a día, y cómo el amor de Dios es lo que les permite seguir adelante. También llama la atención cómo se reconoce la autoridad del abad, pero al tiempo la comunidad escucha todos los puntos de vista sobre lo que deben hacer, antes de tomar decisiones, ponderándolos en la oración.

Lo propio de unas personas entregadas a Dios, como es el caso, sería su disposición a dar la vida si es preciso. Pero Beauvois, apoyado por un reparto excepcional nos pinta a personas de carne y hueso, con buenos deseos pero también atenazados por el miedo. La exposición de su parecer, y la evolución a medida que pasan los días, están muy bien perfiladas, resultan creíbles en el entrelazamiento entre su humanidad y su fe, débiles y a la vez fuertes. Lo que da pie a pasajes sublimes. Se abordan los asuntos con una fuerza tremenda pero sin el menor rastro de énfasis: la centralidad de la Eucaristía y la oración, el ora et labora, el ejercicio de la autoridad como servicio a los demás, la fuerza arrolladora de la fraternidad.

No tiene la película de Beauvois una intencionalidad política, no se trata de un ajuste de cuentas o de una reclamación del esclarecimiento de unos hechos que continúan todavía sin resolverse. Resulta difícil, por no decir imposible, señalar a un personaje que quede en penosísimo lugar, de todos se da información justa para entenderlos. De hecho, y aunque veamos las consecuencias destructoras del odio y la manipulación de lo más sagrado, estamos por encima de todo ante una historia del triunfo del amor, muy bien narrada, una auténtica inspiración. Con toda justicia ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

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127 horas*

Fuente: almudi.org

Título Original: 127 Hours

Director: Danny Boyle

En cartelera: No

Año: 2010

Público: 2 (Jóvenes)

Formato: DVD

Valoración moral: Adecuada

Contenidos: V (varias imágenes)

Duración: 94 min.

Género: Drama

Supervivencia

Danny Boyle vuelve a mostrarse como un cineasta original y a la vez un muy hábil contador de historias en una película difícil de hacer entretenida. Él lo consigue.

“127 horas” es la verdadera historia del alpinista Aron Ralston, una extraordinaria aventura de supervivencia donde el protagonista debe salvarse a sí mismo después de quedarse con un brazo inmovilizado por el desprendimiento de una roca en un cañón aislado de Utah. Durante los próximos cinco días, Ralston examina su vida y sobrevive a las adversidades para descubrir finalmente que tiene el coraje y los medios suficientes para liberarse a sí mismo.

El británico Danny Boyle repite con el guionista Simon Beaufoy, con quien hizo la oscarizada Slumdog Millionaire, ambos adaptan un libro del propio Aron Ralston donde cuenta su increíble peripecia. Y entrega una historia de supervivencia donde es clave el amor recordado de los seres queridos, con un sugerido sentido de la providencia al fondo, tema ya presente Slumdog, y desde luego en Millones. Si la expresión ‘luchar a brazo partido’ no existiera, se diría que nació de los hechos narrados, tal es el empeño que Aron pone en salvar su vida.

Al final lo que queda es una historia fenomenalmente contada, entre­tenida, moderna y original sobre supervi­vencia, lo que no es poco. El espectador tam­bién tiene que ir avisado de que las deci­siones que toma el protagonista para asegu­rarse sobrevivir son extremas y están mos­tradas con todo el grafismo posible. La película ha recibido seis nominaciones a los Oscar, incluyendo película, guión, actor, montaje y música.


Cyrano de Bergerac

Fuente: decine21

Año de producción: 1990

Dirección: Jean-Paul Rappeneau

Intérpretes: Gérard Depardieu, Anne Brochet, Vincent Pérez, Jacques Weber, Roland Bertin, Philippe Morier-Genoud, Pierre Maguelon, Josiane Stoléru, Philippe Volter, Jean-Marie WinlingGuión: Jean-Claude Carrière, Jean-Paul Rappeneau

Duración: 137 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Drama

Contenidos: Acción 2, Amor 4, Lágrimas 1, Risas 1, Sexo 0, Violencia 1 [de 0 a 4]

El gascón más hábil, valiente y letrado ha nacido con una lacra contra la que no puede luchar: ¿es pobre?, ¿es innoble?, ¿es antipático?. No, ¡es feo!. No hay nadie que maneje mejor la espada que Cyrano, tampoco tiene igual en el arte de la versificación, la oratoria o el galanteo. Y sin embargo, Cyrano es también un hombre quisquilloso y atormentado debido a un defecto físico del que se siente avergonzado: su descomunal nariz. Su desdicha llegará al máximo cuando renuncie al amor de Roxane y decida ayudar a su rival Christian a conseguir el favor de ella. 

Rappeneau firma una nueva versión del clásico de Edmond Rostand, tras la protagonizada por José Ferrer en 1950. Desde el primer duelo en el teatro hasta su bello y agridulce final, la película está mimada en su puesta en escena, en su finísimo humor y en cada una de las rimas del guión, sin olvidar la monumental interpretación de Gérard Depardieu. El Globo de Oro logrado en 1991 no puede ser más certero…¡Y al finalizar…os hiero!


Blood Money, el valor de una vida

Fuente: decine21.com

Año de producción: 2009

País: EE.UU.

Dirección: David K. Kyle

Guión: David K. Kyle

Música: John Wenger, Eric Genuis, Nathan Kohrs

Distribuye en Cine: European Dreams Factory

Duración: 90 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Documental, Drama

Contenidos: Acción 0, Amor 2, Lágrimas 2, Risas 0, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

A vida o muerte

Interesante documental pro vida sobre la realidad del aborto en Estados Unidos. Narrado por Alveda King, sobrina del mítico Martin Luther King, aúna argumentos sobre los intereses que mueven la realidad industrial del aborto en su país, y la dudosa constitucionalidad de un supuesto derecho al aborto, posible por la doctrina del Tribunal Supremo en el famoso caso Roe vs. Wade. Narrado con formato clásico que no trata de innovar en el género, su valor radica sobre todo en el esfuerzo por la objetividad, una innegable mesura al aportar para el debate argumentos de peso, científicos, legales y de discriminación racial, que cuestionan con fundamento el aborto. Son impactantes los testimonios de mujeres que han abortado mal aconsejadas y que han quedado marcadas de por vida, o el de una ex profesional en una clínica abortista, que describe los engaños urdidos por los empresarios de los abortorios para ganar dinero a cualquier precio.

Muy mal parada queda Planned Parenthood, la más potente empresa abortista de Estados Unidos, que gana muchos millones de dólares con sus prácticas, en el peor ejemplo de capitalismo que imaginarse pueda. En efecto, se habla del pasado racista de su creadora, Margaret Sanger, y de que cómo a veces se llega a engañar a adolescentes que quizá no están en estado, pero a las que se les obliga a someterse a control “médico” por si acaso, con la consiguiente factura.

La versión española del documental incluye una especie de apéndice sobre la modificación legislativa de 2010 en España en relación con el aborto. Aunque su intención es concienciar sobre la situación local, este añadido queda demasiado postizo -encajaría mejor como ‘extra’ en un DVD-, y en el fondo reclama que alguien aborde un buen documental sobre el caso español.


Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba

Fuente: decine21.com

Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba calificación Buena

Año de producción: 2010

País: EE.UU., Reino Unido

Dirección: Michael Apted

Intérpretes: Ben Barnes, Skandar Keynes, Georgie Henley, Will Poulter, Laura Brent, Gary Sweet

Argumento: C.S. Lewis (novela)

Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely, Michael Petroni

Música: David Arnold

Fotografía: Dante Spinotti

Distribuye en Cine: Fox

Duración: 116 min.

Público apropiado: Todos-jóvenes

Género: Aventuras, Fantástico

Contenidos: Acción 3, Amor 3, Lágrimas 1, Risas 1, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Navegación narniana

Continúa la Segunda Guerra Mundial, y Edmund Pevensie querría alistarse para emplear todo su valor adquirido en Narnia. No será así, pues es menor de edad, pero a cambio volverá con su hermana Lucy a este fantástico lugar. Les acompaña su insoportable primo Eustace, típico sabihondo que no cree en cuentos de hadas. Su entrada en Narnia por el mar les hace reencontrase con Caspian, ahora rey. Y aunque en sus dominios reina la paz, ha emprendido una expedición a unas misteriosas islas donde antaño desaparecieron siete nobles caballeros.

Tercera entrega de “Las Crónicas de Narnia” del escritor británico C.S. Lewis, tras Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario y Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian. Cambia el director -Michael Apted reemplaza a Andrew Adamson, que retiene un crédito como productor-, y también la compañía asociada a la productora Walden Media -Fox ha reemplazado a Disney, que irónicamente para una saga donde la fe es tan importante, no ha creído en su continuidad tras la acogida algo fría de Caspian frente a su predecesora-. El resultado, servido también en 3D, es más que notable, gracias a un impresionante dinamismo, una asombrosa serie de escenas de acción y brillantes efectos visuales que no desdibujan los trazos de una trama sólida, con personajes y conflictos interesantes. El combate entre el dragón y la serpiente de mar es espectacular, pero también está muy conseguida la escena de entrada en Narnia, francamente original, y muy fiel al libro en que se basa.

De algún modo Edmund y Lucy asumen los papeles de sus hermanos Peter y Susan, ya demasiado mayores para viajar a Narnia -aunque una simpática ocurrencia de guión permite recuperarlos en un par de secuencias-, los chicos han crecido y son más maduros. Lo que no quita para que ellos y Caspian sufran tentaciones en sus puntos más flacos, los complejos que les atenazan. Mientras, el neófito Eustace ocuparía un poco el papel que Edmund desempeñaba en el primer film, pero además es un excelente contrapunto cómico, propicia los momentos más graciosos, aparte de la ‘hermosa amistad’ que desarrolla con el ratón Reepicheep.

El guión de Christopher Markus, Stephen McFeely y Michael Petroni es muy fiel al espíritu cristiano de su fuente, Lewis, algo que se constata en el majestuoso león Aslan, que guía a los chicos por el camino del bien, y asegura que en el mundo real pueden encontrarle con otro nombre.


Vivir para siempre

Fuente: decine21.com

Vivir para siempre calificación Buena

Año de producción: 2010

País: España, Reino Unido

Dirección: Gustavo Ron

Intérpretes: Alex Etel, Ben Chaplin, Ella Purnell, Emilia Fox, Greta Scacchi, Phyllida Law, Robbie Kay, Natalia Tena

Argumento: Sally Nicholls (novela “Ways to Live Forever”)

Guión: Gustavo Ron

Música: César Benito

Fotografía: Miguel P. Gilaberte

Distribuye en Cine: European Dreams Factory

Duración: 95 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Drama

Contenidos: Acción 0, Amor 3, Lágrimas 3, Risas 1, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Deseos por cumplir

Segundo largometraje de Gustavo Ron, el autor de Mía Sarah, pero este dato es completamente irrelevante. Es cierto que con aquella comedia apuntaba maneras, y lograba hacer reír a ratos, a pesar del desigual reparto, y algunos errores de principiante. Cualquier espectador que tenga esa película en la cabeza, se encontrará ahora con un sentido drama, rodado en inglés, con localizaciones en Newcastle, y que además está dirigido por un Gustavo Ron que ha pasado directamente de tercera regional a la primera división.

“Lista número uno: Cinco hechos sobre mí. Uno, me llamo Sam; dos, tengo once años; tres, recopilo historias y hechos fantásticos; cuatro, tengo leucemia; cinco, cuando veáis esto probablemente ya estaré muerto”. Así empieza el relato de las andanzas del protagonista, un chico enfermo al que no le queda mucho tiempo de vida, que aconsejado por su abuela, sigue el camino de aquellos autores que han querido perpetuarse a través de sus obras. Así, empieza el rodaje de una película y un libro, en el que cuenta la relación con su familia, su amistad con el rebelde pero en el fondo entrañable Felix, un chico de su edad, y los deseos que le hubiera gustado ver cumplidos.

El propio Gustavo Ron se ha encargado del guión, que adapta la novela titulada en español “Esto no es justo”, debut de la escritora Sally Nicholls. Publicado en enero de 2008, tiene puntos en común con la película de Isabel Coixet Mi vida sin mí, de 2003, también centrada en una familia, y con un protagonista -en este caso un niño- que ha hecho la lista de las cosas que tiene que hacer antes de morir. Quizás por eso, Ron ha escogido un estilo que recuerda muchísimo al de los directores independientes americanos, como el cine de la propia Coixet, con detalles muy en esa línea como unos rótulos que con unas flechas señalan al espectador quiénes son los personajes principales.

Se le puede achacar -y de hecho le atacarán por ahí- que el film tiende demasiado hacia el sentimentalismo, con algún “te quiero” demasiado evidente, y un epílogo cantado que sobra. Sin embargo, es ‘pecata minuta’ ante los grandes hallazgos del film. Resultan todo un logro las secuencias en las que el protagonista va resolviendo los deseos imposibles de su lista, como batir un récord Guinness, o (posiblemente la mejor) ver las estrellas desde una nave espacial.

Gustavo Ron repite con el montador de Mia Sarah, Juan Sánchez, y el mismo músico, César Benito, mientras que el director de fotografía, Miguel P. Gilaberte, también trabajó en el equipo técnico en esa cinta. Todos parecen bastante inspirados hasta el punto de que la factura de la película es de primera. También está a un nivel increíble el reparto, en el que brilla con luz propia el joven británico Robbie Kay (Álex), tan conmovedor que seguramente hará carrera como actor. Ben Chaplin -quizás el más conocido del elenco- está sobresaliente, especialmente en el segmento del film que aborda las relaciones paternofiliales. También Greta Scacchi y Phyllida Law están a la altura y los demás niños del reparto.

Acumula momentos de altura, como el cuento de fantasmas de la abuela, y otros que no conviene desvelar. Se centra en las relaciones familiares en situaciones difíciles, la amistad, el descubrimiento del amor, aunque desde el título, Vivir para siempre, queda claro que tiene como tema central el que más se ha repetido a lo largo de la historia de la literatura y el arte: la muerte. Es un niño, el personaje central, el que se pregunta sobre el sentido del dolor, la existencia de Dios, o cómo es posible que mueran los niños. A estas cuestiones de calado el chico no puede lógicamente responder, ni el espectador tampoco, pero se quedará pensativo cuando termine la proyección.


Los viajes de Gulliver

Fuente: decine21.com

Los viajes de Gulliver calificación Regular

Año de producción: 2010

País: EE.UU.

Dirección: Rob Letterman

Intérpretes: Jack Black, Emily Blunt, Jason Segel, Billy Connolly, Catherine Tate, Olly Alexander, Amanda Peet, James Corden

Argumento: Jonathan Swift (novela)

Guión: Nicholas Stoller

Música: Henry Jackman

Fotografía: David Tattersall

Distribuye en Cine: Fox

Duración: 98 min.

Público apropiado: Todos-jóvenes

Género: Aventuras, Comedia, Fantástico

Contenidos: Acción 2, Amor 2, Lágrimas 0, Risas 2, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Viaje a Lilliput

El irlandés Jonathan Swift publicó en 1726 “Los viajes de Gulliver”, un libro de gran contenido satírico que criticaba a la clase política. 300 años después, el personaje central sigue siendo muy popular, gracias a las numerosas adaptaciones y versiones para niños en distintos formatos que se han realizado, aunque el texto original es bastante desconocido, sobre todo los viajes a Bainarbi, Lugnagg o Houyhnhnm. En esta ocasión, el argumento de la novela -al menos los viajes a Lilliput y en menor medida a Broddingnag, el país de los gigantes- sirve como base para una comedia que se desarrolla en la actualidad, al servicio de las dotes para el humor de Jack Black.

El cómico interpreta a un moderno Lemuel Gulliver, un tipo que trabaja repartiendo la correspondencia en una empresa, y que en secreto está enamorado de Darcy, una jefa de viajes, que trabaja allí. Un día trata de invitarla a salir, pero no se atreve a decirle nada, y acaba pidiéndole un impreso para solicitar un puesto de redactor. Tras engañarla copiando unos textos de internet, Darcy cree que es un buen escritor y le envía en un barco al Triángulo de las Bermudas, donde Gulliver naufraga tras encontrarse con un extraño tornado. Despierta en Lilliput, un lugar habitado por diminutos individuos que han conseguido atarle…

Rob Letterman (El espantatiburones) dirige esta cinta que toma como modelo Noche en el museo, que también contaba con un popular cómico, Ben Stiller, en una historia en la que primaban los efectos especiales, dirigida al público familiar. Letterman opta por dar rienda suelta a Jack Black. Éste ofrece un recital de sus muecas, y a pesar de algún pequeño exceso “gamberro” pero intrascendente, aprovecha muy bien algunos hallazgos divertidos del guión, como los momentos en los que organiza representaciones de pasajes de su vida, que en realidad están calcados del argumento de películas como El imperio contraataca y Titanic.

Los efectos especiales son impecables, aunque son poco originales y recuerdan por momentos a películas como Transformers. De refilón, aporta pequeñas pero positivas reflexiones sobre las consecuencias de la mentira, los complejos de inferioridad -no hay trabajos pequeños, sino personas pequeñas, se dice en un momento de la cinta- y una simpática advertencia sobre los efectos de quedarse estancado en la vida y no asumir ningún riesgo.