Archivo mensual: octubre 2011

La legión del águila

Fuente: almudi.org

Año de producción: 2011
País: EE.UU.
Dirección: Kevin Macdonald
Intérpretes: Channing Tatum, Mark Strong, Denis O’Hare, Jamie Bell, Donald Sutherland, Tahar Rahim, Douglas Henshall
Argumento: Rosemary Sutcliff (novela)
Guión: Jeremy Brock
Música: Atli Örvarsson
Fotografía: Anthony Dod Mantle
Duración: 114 min.

Público: Jóvenes

Género: Acción, Aventuras, Drama

Contenidos: Violencia
Una aventura épica de época romana basada en la clásica novela “El águila de la Novena Legión”, de Rosemary Sutcliff, que transcurre en el peligroso mundo del siglo II en Britania. En el año 140 d.C., 20 años después de la inexplicable desaparición de los 5.000 hombres y el famoso emblema de oro, el águila de la Novena Legión, en las montañas de Escocia, el joven centurión Marcus Aquila llega desde Roma para resolver el misterio y limpiar la reputación de su padre, el comandante de la Novena Legión. Con su esclavo Esca, Marcus cruza el famoso Muro de Adriano y se adentra en las desconocidas colinas de Caledonia.

El escocés Kevin MacDonald se esfuerza por rodar largometrajes bastante variados. Ahora compone una historia de romanos, y además con un planteamiento de lo más clásico. Adapta una novela de Rosemary Sutcliff que MacDonald leyó a los 12 años y le dejó un grato recuerdo.

MacDonald retoma sobre todo un asunto que parece estar presente en toda su filmografía, la amistad entre dos tipos de lo más variopinto. En esta ocasión desarrolla la cordial relación entre el amo y el esclavo, ambos enemigos naturales, que aprenden a confiar el uno en el otro.

En las secuencias de acción -bien resueltas- MacDonald parece tomar como modelo El último mohicano, de Michael Mann, al que remite también la banda sonora y la cresta de mohicano de los villanos. Las interpretaciones son buenas

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Piratas del Caribe: En mareas misteriosas*

Fuente: decine21.com

Piratas del Caribe: En mareas misteriosas calificación Regular

Año de producción: 2011

País: EE.UU.

Dirección: Rob Marshall

Intérpretes: Johnny Depp, Ian McShane, Penélope Cruz, Stephen Graham, Geoffrey Rush, Gemma Ward, Keith Richards, Kevin McNally, Óscar Jaenada, Sam Claflin, Greg Ellis, Astrid Berges-Frisbey, Richard Griffiths, Robbie Kay

Guión: Ted Elliott, Terry Rossio

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Dariusz Wolski

Distribuye en Cine: Walt Disney

Duración: 140 min.

Público apropiado: Jóvenes

Género: Acción, Aventuras

Contenidos: Acción 3, Amor 1, Lágrimas 0, Risas 1, Sexo 0, Violencia 0 [de 0 a 4]

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos -ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp.

Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra.

El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño.

Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner-Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos