Archivo mensual: junio 2013

MUNDOS LEJANOS. El circo del sol

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Cirque du Soleil: Mundos lejanos

Cirque du Soleil: Worlds Away

91 min. | Fantástico

Público apropiado: Todos-jóvenes

6/106/10

 

Año: 2012

País: EE.UU.

Dirección: Andrew Adamson

Intérpretes: Erica LinzIgor ZaripovMatt GillandersJason Berrent,Dallas BarnettSophia ElisabethLutz HalbhubnerCaroline Lauzon

Guión: Andrew Adamson

Música: Benoît Jutras

Fotografía: Brett Turnbull

Distribuye en cine: Paramount

Distribuye en otros formatos (DVD, Blu-ray): Paramount

Al otro lado de la arena

 

 

Al otro lado de la arena

Un magnífico espectáculo visual, concebido para ser visto en 3D, no en balde produce James Cameron, que revolución la técnica tridimensional en cine con Avatar. Sigue los pasos a Mia, una joven con aire melancólico que pasea por la noche entre las atracciones de un circo de las de toda la vida. Rehúsa pasar a ver la actuación del Aerealista, hasta que reconoce en el prospecto a un atractivo joven que ha llamado su atención. Allí sigue sus evoluciones como equilibrista, hasta que, máxima tensión, un fallo hace que se precipite en el vacío. Cae a la arena de la pista, y Mia corre en su ayuda, pero ambos son engullidos hasta aparecer en un mundo mágico, donde ella trata de dar con ese Aerealista que sin saber por qué, hace que su corazón lata más deprisa.

Como su propio nombre indica, Cirque du Soleil: Mundos lejanos está concebido por Cirque du Soleil, el grupo francés que ha revolucionado el mundo circense al entregar sus espectáculos con un toque de sofisticación, donde son importantes una pequeña trama, la música y las coreografías. Si ya en un escenario son asombroso y la belleza de sus números subyuga, el formato cinematográfico posibilita ampliar el lienzo, y se nos presentan increíbles mundos fantásticos, como si estuviéramos en una nueva versión de Oz… o de Narnia, no en balde el director y guionista del film es Andrew Adamson, que firmó Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, y su secuela, Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian. Y lo cierto es que hay imágenes muy potentes, como la del cubo minimalista, la chica de la pecera, las contorsionistas, los tubos rodantes, que casi marean. Algunas se diría que homenajean a James Cameron, con nenúfares o medusas estilo Abbyss o Avatar, o una pared de 90 grados con palitos que hace pensar en el Titanic a punto de irse al fondo del mar.

Tiene gracia el inicio, que es un sentido homenaje al circo tradicional, y la música ayuda mucho, incluso con números basados en Elvis y los Beatles. Cirque du Soleil: Mundos lejanos es lo que es, no se trata de una película al uso, y hay pasajes que pueden hacerse un poquito largos. Pero en conjunto su visionado resulta una experiencia estética altamente gratificante.

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LOS MISERABLES**

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Los miserables**

Les misérables

157 min. | Drama | Épico | Musical

Público apropiado: Jóvenes

País: EE.UU.Reino Unido

Dirección:
País: EE.UU., Reino Unido
Dirección: Tom Hooper
Intérpretes: Hugh Jackman, Russell Crowe, Amanda Seyfried, Anne Hathaway, Eddie Redmayne, Samantha Barks, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter, Colm Wilkinson, Aaron Tveit, Daniel Huttlestone, Isabelle Allen
Argumento: Victor Hugo (Novela) , Herbert Kretzmer (Musical) , Claude-Michel Schönberg (Musical)
Guión: William Nicholson, Alain Boublil
Música: Claude-Michel Schonberg, Herbert Kretzmer
Fotografía: Danny Cohen
Distribuye en cine: Universal
Distribuye en otros formatos (DVD, Blu-ray): Paramount

Siempre hay esperanza

Año 1815. Jean Valjean cumple condena de trabajos forzados por robar una hogaza de pan, bajo los vigilantes ojos del estricto inspector de policía Javert. Obtenida la libertad condicional, desespera porque nadie le da trabajo cuando se conoce que es un ex convicto. Pero su vida da un vuelco cuando redescubre el amor y la compasión gracias al obispo que le acogió en su casa, a quien robó su cubertería, y que descarta denunciarle asegurando que el botín fue un regalo. Valjean iniciará una nueva existencia bajo otra identidad, pero a lo largo de los años Javert se cruzará en varias ocasiones decisivas de su vida, poniendo en peligro todo lo logrado. Pese a todo siempre optará por intentar hacer lo correcto, lo que supone entre otras cosas ayudar a su ex empleada Fantine, obligada a prostituirse, y que tiene una hijita, Cosette. Mientras, en las calles de París, entre los miserables, cada vez se extiende más el anhelo de la libertad frente a la tiranía y la injusticia social.

“Los miserables” de Victor Hugo ha sido repetidamente adaptada al cine, además de convertirse en maravilloso musical de Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer, el más representado hasta la fecha en los escenarios. Tom Hooper (ganador del Oscar por El discurso del rey) acomete el desafío de versionar para el cine musical, con un guión donde a los autores originales se suma William Nicholson, que dio muestra de sensibilidad con historias tan humanas como la de Tierras de penumbra. Él y Hooper consiguen dar a la película aliento cinematográfico, no tiene el espectador la sensación de que las canciones se encadenen abruptamente saltando de un escenario o año a otros, y los diálogos no cantados se han reducido para este fin al mínimo.

Los temas de Los miserables, el musical, son, por supuesto, los bien conocidos para todo aquel familiarizado con la obra de Hugo. Es decir, la confianza en Dios en situaciones extremas, el mantenimiento de la esperanza y la necesidad de dar gratis el amor a los demás. También el realismo de no negar la existencia de la miseria y de aprovechados que sacan partido exprimiendo a los más débiles o simplemente a los incautos, la disposición a dar la vida por ideales que merecen la pena, la lucha por la libertad. O la importancia de tener corazón frente a la tentación de atarse a frías normas y reglamentaciones. El mérito del musical, en los escenarios y en el cine, es no volver simplón este amplio y rico abanico de cuestiones.

En la película Los miserables, el musical, Hooper añade un arriesgado tono épico, apostando por un marco abrumador en el que se desarrolla la acción, como subrayando más la universalidad y grandeza de lo narrado, eso no es simplemente una pequeña historia en el devenir de la humanidad. Y deslumbra con escenarios como el lugar de los trabajos forzados de Valjean, un muelle sacudido por la tormenta, el paisaje por el que vaga ya en libertad, o los marcos de la capilla donde hace su plegaria, del París sediento de libertad, o el que marca el destino de Javert. También es muy hábil el montaje, sobre todo en el momento climático que une diversos temas musicales y a casi todos los personajes.

Pero por supuesto, lo importante es el drama humano de los personajes, expresado en desgarradoras canciones. El director pone el acento sobre todo en los aspectos trágicos, lo que hace que los personajes cómicos de los mesoneros Thénadier (Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen), presentados con zafiedad, queden algo desdibujados, no producen gracia sino repulsa, y hasta se acercan a lo grotesco con su aparición en la boda. A cambio, Valjean crece, ayudado por la increíble interpretación de Hugh Jackman, verdaderamente notable en sus solos como “What Have I Done?”, al igual que Anne Hathaway como Fantine -increíble con “I Dreamed a Dream” y, sorpresa, la desconocida Samantha Barks como Éponine que deslumbra con “On My Own”. Es meritorio el trabajo del resto de actores, niños y mayores, con Russell Crowe interpretando a su racionalista Javert de modo contenido, evitando cualquier asomo de histrionismo, una arriesgada opción que acaba dando sus frutos.


LINCOLN

 

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FUENTE: almudi.org

Dirección: Steven Spielberg
Año: 2013
Público: Jóvenes (2)
Contenidos: V
Valoración moral: Adecuada

Dirección: Steven Spielberg. País: USA. Año: 2012. Duración: 150 min. Género: Biopic, drama. Interpretación: Daniel Day-Lewis (Abraham Lincoln), Tommy Lee Jones (Thaddeus Stevens), Sally Field (Mary Todd Lincoln), Joseph Gordon-Levitt (Robert Lincoln), David Strathairn (William H. Seward), Tim Blake Nelson (Richard Schell), James Spader (W.N. Bilbo), Lee Pace (Fernando Wood), Jackie Earle Haley (Alexander Stephens), Hal Holbrook (Preston Blair), John Hawkes (Robert Latham), Bruce McGill (Edwin Stanton), Jared Harris (general Ulysses Grant). Guion: Tony Kushner, John Logan y Paul Webb; inspirado en el libro “Team of rivals: The political genius of Abraham Lincoln”, de Doris Kearns Goodwin. Producción: Kathleen Kennedy y Steven Spielberg. Música: John Williams. Fotografía: Janusz Kaminski. Montaje: Michael Kahn. Diseño de producción: Rick Carter. Vestuario: Joanna Johnston. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Estreno en USA: 16 Noviembre 2012. Estreno en España: 18 Enero 2013.

Reseña:

Así se filma la historia

Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista.

Formidable lección de historia a cargo de Steven Spielberg, que maneja en Lincoln un solidísimo guión de Tony Kushner, quien ya escribió para el director el libreto de Munich, y que aquí parte del libro de Doris Kearns Goodwin “Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln”. Sorprende la fuerza de una película muy discursiva, con numerosos personajes y abundante información histórica, sin apenas desahogos que amplíen el lienzo y que se considerarían muy razonables, ya sea a través de los campos de batalla, o de los discursos memorables de corte épico.

Spielberg consigue que el ejercicio de la política parezca algo grande en Lincoln; no obvia que es necesario negociar, comprar voluntades, ejercer la persuasión de modo diferentes con personas diferentes. Aquello de que “la política es el arte de lo posible” se entiende en las concesiones que unos y otros deben hacer, la necesidad de tragarse el orgullo, pero también de intentar lo imposible para hacerlo posible.

Probablemente nunca ha sido Spielberg mejor director de actores que en este film, donde nadie parece actuar, tan naturales son las interpretaciones de todo el reparto, empezando por ese prodigio de la naturaleza llamado Daniel Day-Lewis, transfigurado en Abraham Lincoln, con una modestia y humildad deslumbrantes. No hay villanos ni personajes caricaturescos, y están muy bien introducidos los personajes negros, su presencia no parece forzada.

Resulta una maravilla la composición de los planos, la dirección artística, naturalista, se diría que se ha rodado con luz disponible, que nada está iluminado artificiosamente, en el Congreso, en la Casa Blanca, o en esos exteriores sucios, donde vemos la crudeza de la guerra, o el deambular de unos y otros. Películas como Lincoln, sencillamente, dignifican la profesión cinematográfica. (Decine21 / Almudí JD) LEER MÁS

 


LA NOCHE MAS OSCURA**

la noche mas oscura

La noche más oscura (Zero Dark Thirty)**

Zero Dark Thirty

157 min. | Acción | Bélico | Drama | Histórico

Público apropiado: Jóvenes-adultos

8/108/10
fuente: decine21
Año: 2013

País: EE.UU.

ntérpretes: Jessica Chastain, Kyle Chandler, Mark Strong, Jennifer Ehle, James Gandolfini, Jason Clarke, Édgar Ramírez, Stephen Dillane, Fares Fares, Chris Pratt, Joel Edgerton, Harold Perrineau, Frank Grillo, Mark Duplass, Taylor Kinney, Reda Kateb, Scott Adkins, John Antonini

Objetivo: Osama Bin Laden

El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambió para siempre. Pero sobre todo cambió el modo en que Estados Unidos se iba a enfrentar al terrorismo a partir de entonces. Eliminar a los responsables de las masacres se convirtió en el primer objetivo de un país encolerizado y fuera de sí. Millones de dólares, de recursos y de agentes se pusieron manos a la obra. Diez años después las noticias del mundo entero se hicieron eco de la muerte de Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda. Este film es una crónica de más de dos horas y media acerca de esos años. El hilo conductor es Maya, una joven agente de la CIA que es enviada desde Washington hasta Pakistán para obtener pistas acerca del paradero de Bin Laden. Una vez allí los esfuerzos de Maya se centrarán en la búsqueda de un hombre, Abu Ahmed, presumiblemente el correo de Bin Laden. Maya está segura de que encontrándole a él podrán llegar hasta su objetivo número uno.

La noche más oscura tiene un comienzo discreto, quizá poco imaginativo, que remite a las típicas películas de denuncia, con esas primeras secuencias tan sucias, tan desagradables, de las torturas que los estadounidenses infligen a los presos para sacarles información; sin embargo, tal impresión inicial es un espejismo, porque poco a poco todo va adquiriendo una inusitada intensidad, una visión más amplia, más traumática, hasta llegar al impactante clímax final, ya en escenario bélico, visión nocturna de por medio, con el objetivo claro de abatir al hombre más buscado del mundo. Entre medias, muchos días, años, de pesquisas, de interrogatorios, de testigos, de decisiones, de muertes, de atentados en diferentes países.

Después de En tierra hostil, la oscarizada Kathryn Bigelow vuelve a demostrar que se ha convertido en una directora muy, muy seria. Sigue buscando el hiperrealismo, que en este film está remarcado con la efusión con movimientos de cámara a menudo nerviosos y una planificación cuidadísima para que parezca “descuidada”, real, como si viéramos un trozo de lo que ocurre en el enorme puzzle de los conflictos bélicos, del terrorismo, del mundo de los agentes, de las cárceles secretas e inhumanas, de las reuniones de despacho, etc., con encuentres abiertos y una tendencia enorme a cambiar de localizaciones, no vaya a ser que la cosa resulte aburrida o previsible… En este aspecto destaca el buen uso temporal de la historia, que no acusa debilitamiento alguno pese a abarcar desde 2001 hasta 2011, y que va situando al espectador en numerosos lugares del planeta –aunque centre su base de operaciones en Pakistán y Estados Unidos–, mostrando los hechos que en ese momento suceden, sus investigaciones y avances en cuanto a las pistas que llevan hacia el posible paradero de Bin Laden.

Para realizar el film, el equipo de Bigelow ha contado con información privilegiada acerca de los hechos reales que llevaron a la localización y muerte del jefe de Al Qaeda. Y parece bastante lógico que todo lo que se cuenta sea más o menos lo que ocurrió. Porque hay en La noche más oscura algo que llama mucho la atención: el poco interés que se presta a la investigación propiamente dicha. En el fondo, todo el film es una investigación, pero a Bigelow no le interesa mostrar las migas de pan que llevan al objetivo, ni trasladar al espectador una serie razonamientos que ofrezcan a lo Sherlock Holmes la solución matemática de la ecuación. Para Bigelow y su guionista Mark Boal (que ya trabajó con ella en En tierra hostil) cuenta la intensidad de esa investigación (que en realidad es la obsesión de todo un país, y así se enfatiza), las vivencias traumáticas de sus personajes protagonistas, la presión a la que están sometidos, sus tomas de postura, sus crisis, sus enfrentamientos, su frustración. Resulta genial el dibujo a trazo grueso que hace del organigrama de la CIA, donde cada uno cree una cosa, donde todo son dudas y la presumible infalibilidad del mejor sistema de espionaje del mundo se desmorona al revelarse simplemente como ineficiente. Y donde, al final, quien tiene el poder de decisión es capaz de doblegarse ante una sola persona con verdadera seguridad en sí misma. Jessica Chastain ofrece excelentes secuencias con este enfoque gracias a su portentosa interpretación de Maya, de una altura que raya la perfección. El Oscar llama a su puerta.

Pero, lógicamente, para que La noche más oscura pueda ser tenida en consideración ha de poner en la picota toda la sucia realidad de la lucha contra el terrorismo. Aquí no hay casi nada para la galería. Todo es directo, despiadado, frío. No se esconden las intenciones inmorales, asesinas, de la CIA, a quien sólo interesa llegar a hasta su objetivo, da igual las vidas que siegue en su camino. Se muestra la falsedad de la Casa Blanca, pero Bigelow lo hace con enorme displicencia y a la vez sabe enfocar (o desenfocar) la mirilla para huir del puro maniqueísmo y, así, muestra, po ejemplo, cómo la inhumanidad de la tortura también acaba pasando factura a los verdugos.

Visualmente el film está tan cuidado como todo lo demás aunque hay momentos destacados y de un atroz realismo, como en la escena del atentado del restaurante o en la incursión final en Abbottabad. Desde luego lo más llamativo es ese peculiar aire documental que se imprime a toda la narración, hecho que adquiere mayor entidad a la hora de sembrar la historia de numerosos personajes, sin que ninguno, salvo la Maya de Chastain, se lleve la gloria. Así, con un elenco de actores excelentes en papeles menores –


EL ULTIMO DESAFIO**

 

el ultimo desafio

El último desafío**

The Last Stand
107 min. | Acción | ThrilleR

Año: 2013

País: EE.UU.
Dirección: Kim Jee-woon
Intérpretes: Arnold Schwarzenegger, Rodrigo Santoro, Jaimie Alexander, Forest Whitaker, Peter Stormare, Johnny Knoxville, Zach Gilford, Harry Dean Stanton, Luis Guzmán, Eduardo Noriega
Guión: Andrew Knauer, Jeffrey Nachmanoff
Música: Alan Silvestri
Fotografía: Kim Ji-yong
Distribuye en cine: DeAPlaneta

Gabriel Cortez, un importante narcotraficante, logra escapar de la custodia del FBI en Las Vegas con una fuga espectacular. A bordo de un Corvette, y con una agente como rehén, este amante de los coches rápidos corre a velocidad de crucero rumbo a la frontera con México, donde en un pueblecito sus secuaces están construyendo un puente para sortear un cañón que le permita entrar en un país donde campará a sus anchas. No cuentan que es sheriff de ese pueblecito Ray Owens, o sea, Arnold Schwarzenegger.

Primer trabajo en Hollwyood del coreano Kim Jee-woon, especialista en moviditas películas de terror y acción, las más populares son Dos hermanas y El bueno, el malo y el raro. Quizá esta última, un curioso spaghetti-western oriental, es la que ha decidido a Lorenzo di Bonaventura y demás capitostes productores a confiar al cineasta oriental El último desafío, el regreso de Arnold Schwarzenegger al cine con un papel protagonista, tras finalizar su etapa política como gobernador de California. Pues algo de western grandilocuente tiene este film, muy dinámico y entretenido, aunque bastante previsible. La principal novedad sería la de un narco jovenzuelo y prepotente, que se cree casi Dios -un Eduardo Noriega correcto, al que tal vez echaron el ojo los productores en Blackthorn. Sin destino, otro western-, porque luego hay elementos muy típicos, como el de contraponer los humildes policías de pueblo con los chulescos y creídos agentes de ciudad, el pipiolo agente de pueblo que desea ir a Los Ángeles para tener acción, o el sheriff que está en “el culo” del mundo tras una acción traumática del pasado.

Acción pura y dura bien coreografíada, mezcla eficaz de drama y elementos cómicos, un poco a lo Tarantino, abundantes raciones de violencia, son los elementos del cóctel que sirve Jee-woon en El último desafío, y que le sirven a Schwarzegger para cumplir la promesa expresada en aquella frase cinematográfica “volveré”.