Archivo de la categoría: Cine social

EL APÓSTOL

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lL’apôtre

120 min. |
Año: 2014
País: Francia
Dirección: Cheyenne Carron
Intérpretes: Fayçal Safi, Brahim Tekfa, Laetitia Legrix, Salah Sassi, Sarah Zaher, Norah Krief, Camille Lavabre, Yannick Guérin, Nicolas Avinée
Guión: Cheyenne Carron
Música: Patrick Martens

fuente: decine21

 El apóstol de Cheyenne Carron, que aborda la conversión de un musulmán al cristianismo, y que no pudo ver la luz en Francia a causa del miedo generado por los atentados de Charlie Hebdo. .

Akim es un joven musulmán afincado en Francia, el tercero de tres hermanos en una familia muy unida, que está destinado a ser el próximo imán de su comunidad. Un día, debido a un accidente, conoce a un joven cristiano con el que pronto entabla una gran amistad. Este lo invita al bautizo de su bebé y ahí su vida cambia por completo. Así inicia un proceso de conversión al cristianismo lleno de inconvenientes…

La conversión de Akim se produce de forma paulatina y natural, con sufrimiento y drama familiar, un desgarro bien perfilado en los padres, el hermano al que se le viene parte de su mundo abajo, la hermana con la que mantiene una perfecta sintonía.

Esta es una historia hecha desde el corazón y de forma sincera, que muestra un gran conocimiento de los problemas que trata: la directora no pudo bautizarse hasta los 18 años porque su tutela pertenecía al Estado francés, por lo que el sufrimiento del protagonista le resulta muy cercano.

A pesar de la escasez de recursos cinematográfico, la cinta consigue interpelar al espectador con una trama intensa, que toca un tema preponderante en muchos países: la intolerancia y el precio de la fe.

 


CONDUCTA*

conducta-30470-CAño: 2014
País: Cuba
Dirección: Ernesto Daranas
Intérpretes: Armando Valdés Freire, Alina Rodríguez, Silvia Águila, Yuliet Cruz, Amaly Junco, Armando Miguel Gómez, Miriel Cejas, Idalmis García
Guión: Ernesto Daranas

FUENTE: decine21

Chala es un chaval de once años que vive en La Habana, muy espabilado y con dotes de liderazgo, desprende simpatía por todos sus poros, pero tiene la dificultad de un hogar desestructurado, lo que propicia que se meta en líos. Desconoce quién es su padre –podría ser tal vez un vecino– y su madre está enganchada a las drogas, de modo que lo poco que gana lo gasta en eso. Hasta el punto de que Chala es el que aporta más plata al hogar, cuidando perros que luego se usan en peleas que mueven mucho dinero en las apuestas. Su maestra, la veterana Carmela, con mucho años en la enseñanza, sabe distinguir a sus alumnos más valiosos, y sabe que Chala es uno de ellos, por lo que ha sabido lidiar con su indisciplina de modo inteligente; pero un infarto que la retira temporalmente de las aulas propicia la llegada de otra profesora más joven y menos paciente, que piensa que Chala debería ir a una de las llamadas escuelas de conducta, para ponerle en vereda.

Emotivo drama social del cubano Ernesto Daranas, director y guionista, que sabe pintar con unas pocas pinceladas lo que es la buena educación, aquella que se guía por el sentido común. Alina Rodríguez compone a una maestra memorable, de las que crean escuela y a la que todos los alumnos adoran. El niño protagonista, Armando Valdés Freire, resulta muy natural, transmite inocencia, madurez y capacidad de aguante.

 

 

 

 

 


LA BICICLETA VERDE

la-bicicleta-verde-CLa bicicleta verde

Año: 2013

fuente:almudi.org

Dirección y guion: Haifaa Al-Mansour.

Países: Arabia Saudita y Alemania. Año: 2013.

Duración: 98 min.

Interpretación: Reem Abdullah (madre), Waad Mohammed (Wadjda), Abdullrahman Al Gohani (Addullah), Sultan Al Assaf (padre), Ahd (Hussa).

Wadjda (Waad Mohammed) es una inteligente y descarada niña de diez años, que vive en los suburbios de Riad, la capital de Arabia Saudita. Aunque vive en una sociedad ultraconservadora y represora, Wadjda es divertida, emprendedora y tozuda, y siempre llega al límite entre lo permitido y lo prohibido, sobre todo en su rigorista escuela. Un día, Wadjda se encapricha de una bicicleta verde, que venden en una tienda cercana. Con ella podría ganar en una carrera a su amigo Abdullah (Abdullrahman Al Gohani), un simpático chico de su edad, con el que no debería jugar. Angustiada por los constantes desplantes de su marido (Sultan Al Assaf) —que se plantea tener más esposas—, la sufrida y pobre madre de Wadjda (Reem Abdullah) desanima a la niña, sobre todo por temor a una sociedad que ve las bicicletas como un peligro para la dignidad femenina. Pero la cabezota Wadjda no se da por vencida, y decide competir en un concurso escolar de conocimiento y recitación del Corán, a través del que podría obtener el dinero que necesita para comprar la bicicleta verde.

Ganadora de tres premios paralelos en el Festival de Venecia 2012, esta notable tragicomedia pasará a la historia, pues su directora, Haifaa Al Mansour, es la primera mujer que dirige una película en Arabia Saudita. Al igual que en muchas películas iraníes, Al Mansour se apoya en una leve excusa narrativa —en este caso, la obsesión de una niña por comprar una bicicleta, inspirada en la historia real de una sobrina de la directora— para desarrollar una fábula moral que propone reflexiones sociales de primer orden, relacionadas en este caso con el machismo dominante en la sociedad saudí, y con las limitadísimas posibilidades que tienen en ella las mujeres. Sorprende que se haya podido rodar allí sin problemas una película cuyas denuncias al fundamentalismo islámico respecto a esos temas son rotundas y contundentes. Aunque, ciertamente, la directora y guionista mantiene siempre un gran respeto hacia la religión islámica en general y hacia la sincera piedad de los personajes.

 


DOS DÍAS, UNA NOCHE

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Deux jours, une nuit

Año: 2015

fuente: almudi,org

Dirección y guion: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne. Países: Bélgica, Francia e Italia.

Duración: 95 min.

Interpretación:Marion Cotillard (Sandra), Fabrizio Rongione (Manu), Pili Groyne (Estelle), Simon Caudry (Maxime). Producción: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne y Denis Freyd. Fotografía: Alain

Sandra ha estado de baja por depresión en la fábrica donde está empleada. Casada y con dos niños, cuando ya medianamente recuperada está a punto de reincorporarse al trabajo, se lleva una desagradable sorpresa: sus compañeros han sido presionados para votar entre un incentivo en forma de sustanciosa prima, y la eliminación de su puesto de trabajo, ganando la primera opción, que les ayudaría a resolver muchas cuitas económicas. Como el modo de hacer ha sido algo heterodoxo, su jefe concede a Sandra la oportunidad de que el lunes se vuelva a votar la propuesta. De modo que dispone de un fin de semana para hablar con cada uno individulamente y persuadirles de que apuesten por la conservación de su puesto de trabajo.

UNA vez más, una película de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne es un milagro. En otras manos, su historia sería un tostón cansino y reiterativo, y es que a la postre el film no consiste en otra cosa que en presentar las distintas visitas que Sandra –prodigiosa Marion Cotillard, qué buena es esta actriz– hace a los distintos trabajadores, o sea, un mecanismo narrativo tan sencillo como el de un chupete. Y sin embargo… los Dardenne saben ofrecer maravillosas variaciones sobre el mismo tema, un verdadero dilema ético, y cada caso es caso, se puede plantear una llamada telefónica, una conversación con padre e hijo empleados de la fábrica, o con un trabajador o su cónyuge, puede haber reacciones destempladas, pragmáticas, decepcionantes, de amor puro…

Se nos ofrece un abanico completo de cómo el ser humano responde ante las necesidades del prójimo, confrontándolas con las suyas propias, y tomando decisiones muy comprensibles, PERO por supuesto, unas mejores que otras, de más categoría humana, porque se hacen en conciencia, con magnanimidad y sin darse importancia. Lo grande del logro de los Dardenne, es que con los distintos modos de proceder, el apoyo de Manu a su esposa Sandra, el modo en que su “mendigar” le está afectando anímicamente, trenzan un tapiz formidable del actual contexto de crisis económica, y lo hacen sin crispación y con hondura, mostrando seres humanos que no dejan de conmovernos.


OCCIDENTE ES OCCIDENTE*

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West Is West

fuente: decine21
Año: 2015
Dirección: Andy de Emmony

Intérpretes: Aqib Khan, Om Puri, Linda Bassett, Robert Pugh, Thomas Russell, Jimi Mistry, Vanessa Hehir, Vijay Raaz

En 1999 la interesante Oriente es oriente, un pequeño film sobre la familia de un emigrante paquistaní casado con una británica, ganó la Espiga de Oro en el Festival de Valladolid. Más de una década después, Ayub Khan-Din, autor de la obra teatral en la que se basaba el film, y del guión adaptado, escribe Occidente es Occidente, una tardía secuela que recupera a los personajes.
En esta ocasión, Sajib, el más joven de los Khan, sufre la marginación de sus compañeros de colegio por sus orígenes, por lo que se rebela contra sus progenitores. Para ponerle en cintura, su padre decide llevarle a Pakistán, para que aprenda a valorar sus orígenes.

Infinitamente menos imaginativa que la primera entrega, Occidente es occidente aporta pocas novedades, y otra vez explota el choque de culturas, así como el contraste generacional entre el padre –un hombre extremadamente tradicional– y las nuevas generaciones.
A pesar de todo, Occidente es occidente se gana al espectador, por su tono amable, y por la enorme humanidad con la que describe a sus personajes, bien interpretados por la práctica totalidad del reparto original. Además, da que pensar sobre la importancia que tiene para el individuo conocer sus raíces, y la necesidad de hacer un esfuerzo para tratar de entender la postura de los miembros de la familia.


EL JUGADOR *


EL MOLINO Y LA CRUZ**

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EL MOLINO Y LA CRUZ **

FUENTE:  almudi.org

Dirección: Lech Majewski
Año: 2012
Público: Jóvenes (2)

Dirección: Lech Majewski. Países: Polonia y Suecia. Año: 2011. Duración: 92 min. Género: Drama, histórico. Interpretación: Rutger Hauer (Pieter Bruegel), Michael York (Nicolaes Jonghelinck), Charlotte Rampling (María), Joanna Litwin (Marijken), Dorota Lis (Saskia). Guion: Michael Francis Gibson y Lech Majewski. Producción: Lech Majewski. Música: Lech Majewski y Józef Skrzek. Fotografía: Lech Majewski y Adam Sikora. Montaje: Eliot Ems y Norbert Rudzik. Diseño de producción: Marcel Slawinski y Katarzyna Sobanska. Vestuario: Dorota Roqueplo. Distribuidora: Surtsey Films. Estreno en Polonia: 18 marzo 2011. Estreno en España: 14 Diciembre 2012.Reseña:Lección de arte
El polaco Majewski aprovecha un cuadro de Brueghel para ofrecer una reflexión metafísica –conseguida– e histórica –menos lograda–

Asombrosa y fascinante película del polaco Lech Majewski (1953), que además de guionista y director, ejerce de compositor y fotógrafo y da muestras de ser un artista pleno de singularidad, con todo lo que eso conlleva de genialidad creativa y anomalía comercial. La atracción confesa de Majewski por la obra del pintor flamenco Pieter Bruegel se concretó en película al leer un ensayo sobre el cuadro “El camino al Calvario”, de Michael Francis Gibson. Tal fue su admiración por lo que leyó que decidió trasladar a la pantalla las ideas recogidas en ese libro. Gibson le dio su aprobación y ambos se pusieron manos a la obra. El molino y la cruz tardó cuatro años en estar acabada.

El film es como un fresco vivo del propio lienzo de Bruegel, que data de 1564.  De modo insólito Majewski convierte en relato fílmico las escenas estáticas del cuadro, de modo que ofrece prodigiosamente una pintura que respira a través de sus personajes, amantes, matrimonios, mercenarios, niños que juegan, mercaderes, banqueros, ajusticiados etc., mientras el propio Bruegel (Rutger Hauer) se pasea por esa tierra, que es la suya y va concibiendo su creación. Esa puesta en escena adquiere en El molino y la cruz una inusitada perfección, de belleza subyugante, que hace al espectador vivir y sentir el cuadro milagrosamente, como si fuera uno más entre los que se pasean por las verdes colinas, las casas de madera, las calles de piedra, bajo el cielo nublado y los chillidos de los cuervos que comen los ojos de los cadáveres.

Pero el resultado hipnótico de El molino y la cruz tiene mucho que ver con dos aspectos fundamentales. Por un lado, el carácter trascendente que desprende y, por otro, el excepcional acabado visual. El centro del cuadro de Bruegel, y del film de Majewski (como explica el título elegido), es la pasión y muerte de Cristo –Jesús encarcelado, flagelado, cargando con la cruz y crucificado ante los ojos de su madre, la Virgen María–, mientras allá en lo alto, en el molino sobre la roca, su padre –Dios Padre– hace girar la rueda de los acontecimientos humanos y los dirige bajo su divina providencia. El propio Majewski explica que cualquier forma de arte sería algo vacío sin ese eje vertical que lleva desde Dios al hombre. Palabras mayores. En cuanto a la propuesta formal de Majewski, no queda sino rendirse a la evidencia de su brutal y epatante belleza

En ambos casos, se trate de un cuadro religioso o político, los españoles representan la brutalidad del poder y la intolerancia de un catolicismo fanático, los clásicos ingredientes de la Leyenda Negra. De hecho, la película en su conjunto, tremendamente maniquea, gira en torno a una demonización histórica de España, que parece ser la motivación principal de Brueghel y de su mecenas, Nicolaes Jonghelinck (interpretado por Michael York). Los aspectos religiosos del cuadro son metáforas de una denuncia política. La absolutización de este aspecto es el gran lastre de una película que se queda a las puertas de la obra maestra por su incapacidad de ir más allá de un ajuste de cuentas nacido del odio a lo católico y español. No se trata de justificar lo injustificable que hubo en la actuación de la Corona en aquellas circunstancias, sino de abrir un horizonte mayor, que es precisamente lo que trata de hacer el arte.

Ciertamente Brueghel, en la fase de bocetos del cuadro, nos explica en la película una intención mucho más metafísica, cercana a la mirada de Dante: pintar un teatro del mundo, a modo de telaraña, en cuyo centro estaría la pasión de Cristo, arriba el molino que mueve el mundo y que es alegoría de Dios, y alrededor toda la actividad humana, marcada por la banalidad y el olvido de Dios, la distracción radical. Si el filme hubiera caminado por este sendero más que por el de la venganza histórica, hubiera traspasado ese umbral y estaríamos ante una obra maestra. Porque desde el punto de vista formal es una obra portentosa, que utiliza la tecnología digital para ofrecernos un cuadro flamenco viviente, en sus luces, en sus fondos, en sus texturas, vestuarios, en sus rostros…; una delicia visual que merece un sitial en el coro de las grandes conquistas visuales del séptimo arte.(Cope, Juan Orellana)

Pieter Bruegel

El belga Pieter Bruegel (1525-1569), llamado el Viejo, es considerado uno de los mejores pintores flamencos de la historia, junto con El Bosco, Rubens y Van Eyck. Viajó por Francia e Italia y a partir de 1555 se estableció en Amberes, en donde trabó relación con diversos mecenas de arte. Bruegel es conocido sobre todo por sus pinturas paisajísticas, llenas de significados religiosos y alegóricos. Además de “El camino al Calvario”, entre sus obras más celebres están “La parábola de los ciegos”, “La Torre de Babel” y “El triunfo de la muerte”.